Tengo la impresión de que vivimos en un mundo cada vez más serio. Lo veo cuando me conecto al facebook, en mis cada vez más reivindicativos e indignados contactos. Lo oigo en el otrora animado Sanedrín que era el vestuario del gimnasio. Y lo siento en mi propio cuerpo como un rígido corsé con el

Leer más…